Etiquetas

, , ,

Las gaviotas circulan

sobre la mesa en el tejado.

Nuestras cabezas plagadas

de incautas palomas.

 

Las aves marinas extienden

un abrazo mortal y blanco.

 

Los pájaros de barrio

buscan una cornisa para

perpetuar su cíclica

danza del perpetuarse.

 

Unas trazan círculos violentos

de picos abiertos, hambrientos.

 

Otras dan vueltas

frente al otro sexo,

hasta el despegue

atolondrado, súbito.

 

Aguantan a un aleteo del captor

sin sentir el más mínimo miedo.

Anuncios