(Mención especial en la categoría de Microrelatos en el Certamen MálagaCrea 2010)

Ramiro se afeitó. Se afeitó con tanta dedicación y tan minuciosamente que descubrió otra cara bajo la suya. Tenía un gesto amable, unas facciones que inspiraban confianza.

A Ramiro le dio un mal pálpito y se dejó barba.

Nunca había confiado en los que tienen cara de buenos.

 

Anuncios