Con una luna de polvos en un pellizco. Una cara de papel reflejada en el cristal. El eterno camino para saber dónde vas.

El rostro más familiar, la máscara más hermosa. Estoy tras de ti pero no aparezco en el encuadre ovalado. Pocos han conocido tu espalda y menos la han recorrido por tanto tiempo.

Terminas. Apartas los instrumentos. Se acerca a la cama la premiada, la querida, la admirada. Unos ojos invadiendo tu cuerpo.

Soy el único que quiere engañarse y convencerse de conocerte. Hay un acto esta noche y no puedes faltar.

Al abandonar la habitación te busco en el espejo.

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